Cuando los riñones del paciente ya no tienen la capacidad de filtrar los desechos y el exceso de líquido del cuerpo, los especialistas ofrecen dos opciones: hemodiálisis y diálisis peritoneal. En ambos casos, las terapias cumplen el mismo objetivo clínico, pero cumpliendo métodos diferentes. Es importante mencionar que no existe una opción que sea mejor que la otra; de hecho, la elección va a depender de la rutina, independencia y metas personales de cada paciente.

Funcionamiento de las dos alternativas

Para poder tomar la mejor decisión para su caso, es esencial conocer cada uno de los procedimientos y las implicaciones pertinentes.

Hemodiálisis. Filtro externo

La hemodiálisis consiste en extraer la sangre del cuerpo a través de una fístula o un catéter y hacerla pasar a través de una máquina que contiene un filtro artificial que se conoce como dializador. El aparato se encarga de limpiar la sangre y regresarla al cuerpo después de eliminar todas las toxinas.

Aunque existe una opción de esta terapia para realizar en el hogar, lo más común es que el paciente asista a una clínica o centro de diálisis 3 veces a la semana, y cada sesión tiene una duración entre 3 y 4 horas.

Diálisis Peritoneal

Este método utiliza el revestimiento interno del abdomen, mejor conocido como la membrana peritoneal, como filtro natural. El paciente debe mantener un catéter permanente en el abdomen, y a través de este se introduce líquido de diálisis, que es una solución limpia que absorbe los desechos de los vasos sanguíneos circundantes, y luego de algunas horas, el líquido saturado debe ser drenado y reemplazado por uno nuevo.

Este tratamiento se realiza en la casa, el trabajo o durante un viaje, ya que el paciente o algún familiar capacitado se pueden encargar del proceso. Existen dos modalidades de cumplir este proceso:

  • Manual (DPCA). El paciente debe recibir entre 3 y 4 intercambios del líquido de diálisis a lo largo del día.
  • Automatizada (DPA). Para esta modalidad, se requiere de una máquina cicladora, la cual realiza los intercambios durante la noche, mientras que el paciente duerme, por un lapso de tiempo entre 8 y 10 horas).

Comparativa Hemodiálisis Vs. Diálisis Peritoneal

Para elegir cuál terapia es la mejor alternativa para usted, debe conocer su rutina diaria y los requerimientos clínicos, y así poder analizar cómo impactaría el inicio de alguna de las terapias en su estilo de vida.

Factores

Hemodiálisis

Diálisis Peritoneal

Autonomía y control

Requiere de personal médico para que realicen todo el procedimiento.

El paciente asume la responsabilidad del cumplimiento de todo el procedimiento.

Flexibilidad en cumplimiento de horarios

Deben cumplir por turnos fijos y rígidos, ya que las sesiones son planificadas por el centro de diálisis.

Los intercambios de líquido, sean manuales o a través de la cicladora, se ajustan al día.

Vida laboral y estudios

El paciente debe ausentarse durante varias horas en los días de tratamiento.

Resulta más fácil de compaginar con la rutina diaria, en especial si opta por la cicladora nocturna.

Viajes y traslados

Requiere de una eficiente coordinación de cupos en los centros de diálisis del destino. Incluso, con mucha antelación a la fecha del viaje.

El paciente tiene la facilidad de viajar con los insumos y la cicladora portátil a cualquier destino.

Dietas estrictas

Requiere del cumplimiento estricto de una dieta en cuanto a líquidos, potasio y fósforo, porque la limpieza solo ocurre 3 veces a la semana.

Al ser un proceso de limpieza diaria, se evita la acumulación de toxinas, por lo que el paciente tiene un poco más de flexibilidad en su dieta.

Factores importantes para tomar la decisión

Antes de elegir una opción de tratamiento, es recomendable analizar el entorno, la personalidad y las prioridades del paciente. Para esto, se sugiere dar respuesta a las siguientes preguntas:

¿Cuánta responsabilidad está dispuesto a asumir?

En la diálisis peritoneal debe existir un compromiso activo por parte del paciente, quien deberá aprender la técnica del cambio de líquido, mantener una higiene impecable para evitar posibles infecciones, contar con espacio suficiente para el almacenamiento de las cajas de soluciones. Pero, si prefiere la comodidad de que profesionales se encarguen de todo el proceso, puede optar por la hemodiálisis y asistir a las citas planificadas.

¿Cómo son las condiciones de su entorno familiar?

La diálisis peritoneal requiere de una habitación limpia, bien iluminada, sin corrientes de aire y con suficiente espacio para almacenar los insumos mensuales. Si su hogar es de espacio reducido o le resulta muy difícil controlar la higiene del entorno, entonces lo más seguro para el paciente es asistir a un centro de hemodiálisis a recibir el tratamiento.

¿La libertad de movimiento es esencial para usted?

Si es una persona joven que trabaja o estudia a tiempo completo y/o viaja con frecuencia, la hemodiálisis puede ser un proceso incómodo, debido al cumplimiento de las citas y la rigidez de horarios. La diálisis peritoneal ofrece un poco más de libertad al paciente, ya que puede mantener su vida normal y sin interrupciones, en especial si realiza el proceso en la cicladora durante la noche.

Otros aspectos importantes a considerar

Aunque existen las dos opciones, y ambas son muy efectivas, no todos los pacientes son candidatos para elegir, porque existen algunas limitantes desde el punto de vista físico y clínico.

  • Personas con cicatrices de cirugías abdominales previas o hernias de gran tamaño no pueden recibir la diálisis peritoneal.
  • A las personas que presentan problemas cardíacos severos, se les recomienda la diálisis peritoneal, porque al ser un procedimiento continuo es más suave para la presión arterial, en lugar de la hemodiálisis, cuyos cambios rápidos de volumen pueden afectar este valor clínico.

Por otra parte, la elección inicial no significa que no pueda cambiar de tratamiento en algún punto de su vida, ya que pueden ocurrir cambios en el entorno o en la salud del paciente que ya no favorecen el tratamiento inicial.

Para finalizar, recuerde que esta decisión debe ser tomada en conjunto con su nefrólogo de confianza. Este profesional evaluará su estado cardiovascular, la viabilidad de los accesos vasculares o peritoneales, y le proporcionará toda la orientación que usted puede necesitar para elegir aquella opción que le permita seguir disfrutando de su vida, protegiendo su bienestar físico y salud emocional durante el proceso.

 

Fuentes:

Su título va aquí

Your content goes here. Edit or remove this text inline or in the module Content settings. You can also style every aspect of this content in the module Design settings and even apply custom CSS to this text in the module Advanced settings.